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Píxel de seguimiento en la UE: lo que necesitas saber y hacer

Si estás enviando emails en la Unión Europea y/o a contactos radicados en Europa, es posible que hayas leído que la normativa relativa al seguimiento de las tasas de apertura de emails está evolucionando en algunos países, especialmente en Italia y Francia. Aquí tienes todo lo que necesitas saber y hacer para cumplir la normativa […]
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Si estás enviando emails en la Unión Europea y/o a contactos radicados en Europa, es posible que hayas leído que la normativa relativa al seguimiento de las tasas de apertura de emails está evolucionando en algunos países, especialmente en Italia y Francia. Aquí tienes todo lo que necesitas saber y hacer para cumplir la normativa y evitar costosas multas.

¿Cuáles son las recomendaciones europeas sobre los píxeles de seguimiento de email?

Tras las consultas públicas, la autoridad de protección de datos de Francia, la CNIL, y su homóloga italiana, el Garante per la protezione dei dati personali (abreviado como Garante) publicaron su recomendación final sobre los píxeles de seguimiento en emails en abril de 2026.

Ambas agencias independientes tienen poderes regulatorios para proteger la privacidad de los datos de las personas y empresas en sus respectivos países. Son, por ejemplo, los encargados de hacer cumplir el RGPD, y tienen el poder de imponer multas si no se respeta la normativa que supervisan. También pueden emitir recomendaciones sobre la normativa, dependiendo de cómo evolucionen las leyes europeas. Ese es el caso aquí, con esta nueva recomendación sobre los píxeles de seguimiento en el envío de emails.

¿Qué son los píxeles de seguimiento?

Píxeles de seguimiento son imágenes diminutas (1×1) invisibles integradas en los emails que revelan cuándo se ha abierto un mensaje, a través de un identificador único en el nombre del archivo de la imagen. El uso de píxeles de seguimiento en los emails ha crecido de manera constante, impulsado por usos como la personalización de las comunicaciones, la medición de la interacción de la audiencia y la comprobación de la entregabilidad. Son la clave para medir las tasas de apertura del email.

Pero debido a que el email es un espacio personal y privado, la CNIL dice que esto plantea claras preocupaciones de privacidad. Esta suposición se ha visto reforzada por un número creciente de quejas que la autoridad ha recibido sobre el tema. Esto es también una extensión de las directrices 2/2023 del Comité Europeo de Protección de Datos (CEPD), especialmente en lo que respecta a la aceptación de cookies y rastreadores por parte de los usuarios.

¿Qué dice la nueva recomendación?

Esta nueva recomendación no crea ninguna ley nueva, sino que precisa la normativa existente, y se inscribe dentro de las reglas derivadas de la Directiva ePrivacy, además de cualquier requisito del RGPD aplicable al procesamiento posterior de los datos personales. Ahora necesitas obtener la aprobación previa de tus destinatarios para poder hacer un seguimiento de cuándo abren tus emails. Así que, además de la casilla de opt in que tus destinatarios tienen que marcar para dar su consentimiento para recibir tus emails, ahora se necesita una casilla de opt in adicional para que consientan que se haga un seguimiento de su comportamiento en el email. Estas son las reglas generales para cumplir con la normativa:

  • Se requiere el consentimiento previo a menos que se aplique una exención específica (ver a continuación).
  • Se debe informar claramente a los destinatarios de que se están utilizando píxeles de seguimiento.
  • El propósito del seguimiento debe estar claramente definido y explicado.
  • Solo se debe recopilar la información necesaria para el propósito establecido.
  • El consentimiento debe ser libre, específico, informado, inequívoco y demostrable.
  • Los destinatarios deben poder retirar su consentimiento fácilmente.
  • Los requisitos aplicables al píxel de seguimiento son independientes de los aplicables al envío del email.

Al final, esta es la normativa del RGPD, extendida a tu capacidad para realizar un seguimiento de la actividad de los emails de tus destinatarios. Por eso estas recomendaciones se aplican a cualquier organización, pública o privada, que utilice píxeles de seguimiento en los emails, además de a los proveedores de servicios técnicos en los que confían.

Aun así, hay algunas exenciones. No necesitas necesariamente el consentimiento para el seguimiento de la actividad individual del email si:

  • Quieres identificar a los destinatarios inactivos.
  • Quieres ajustar la frecuencia de envío.
  • Dejas de enviar a destinatarios inactivos.
  • Estás limpiando o manteniendo la base de datos de contactos.

Sin embargo, ten en cuenta que tendrás que demostrar que la información se limita estrictamente a estas actividades.

¿Qué pasa con los emails transaccionales?

La mayor parte de la recomendación afecta a los emails de marketing. Eso no significa que emails transaccionales no se vean afectados. Incluso si el consentimiento para recibir emails transaccionales está implícito porque se activan después de una acción específica por parte del destinatario, el consentimiento para hacer un seguimiento de estos emails no lo está. Así que puede que también necesites un consentimiento de seguimiento adicional aquí.

¿Cuáles son los riesgos de no cumplir con la normativa?

Las recomendaciones aún son recientes, por lo que todavía no se ha aplicado ninguna multa por no seguir las reglas. Sin embargo, dado que es una extensión del RGPD, se puede aplicar la misma normativa. Eso significa que, dependiendo de la gravedad de la infracción:

  • Una multa de hasta 10 millones de euros, o el 2% de los ingresos anuales mundiales de la empresa del año financiero anterior, para las infracciones menos graves.
  • Una multa de hasta 20 millones de euros, o el 4% de los ingresos anuales mundiales de la empresa del año financiero anterior, si la infracción es más grave.

Cómo te ayuda Sinch Mailjet a cumplir con la normativa

Sinch Mailjet siempre ha sido punta de lanza en el sector del email en lo que respecta al cumplimiento, la privacidad de los datos y la protección de datos. Por eso nuestros equipos están trabajando duro para ofrecerte las herramientas que te permitirán añadir fácilmente las casillas de opt in necesarias a tus formularios, garantizando que los suscriptores den su consentimiento para que se haga un seguimiento de su comportamiento individual en el email.

El seguimiento anónimo ya está disponible en los planes Starter y superiores. Eso significa que podrás seguir realizando un seguimiento del rendimiento global (tasa de apertura, tasa de clics…) de tus campañas, al mismo tiempo que anonimizas los datos de seguimiento del destinatario.

Pronto llegarán controles de privacidad adicionales, incluido el Consentimiento de seguimiento (disponible en todos los planes), que te permitirá recopilar el consentimiento del destinatario para el seguimiento de la apertura y el seguimiento de clics en el email, y los Ajustes de seguimiento de subcuentas (disponibles en el Plan Prémium y superiores), que permiten que los ajustes de seguimiento se configuren de forma independiente para cada subcuenta para satisfacer diferentes necesidades de negocio o de cumplimiento.

Ve más allá de la tasa de apertura

Una última cosa. Sabemos que la tasa de apertura ha sido el estándar de oro para medir el rendimiento de tus campañas de email, desde los inicios del email marketing. Sin embargo, en la última década, la proliferación de bots de apertura iniciada por Apple cuando la compañía decidió abrir de forma automática y preventiva todos los emails recibidos en una bandeja de entrada de Apple Mail, para garantizar una mayor seguridad a sus usuarios, hizo que la tasa de apertura fuera cada vez menos fiable.

Hasta ahora, las nuevas recomendaciones de la CNIL solo afectan a la tasa de apertura. Por eso te recomendamos que cambies tu enfoque a las tasas de clics y a la tasa de interacción, que, al final, son mucho más importantes para tu actividad. Porque, incluso cuando el envío de emails estaba menos restringido por la normativa, si todos abrían tu email pero nadie hacía clic en tus CTA, la campaña era, en cierto modo, un fracaso. Lo que es (y siempre ha sido) importante cuando se trata del envío de emails, es cómo esos mensajes que estás enviando se convierten en ingresos.