Emailing

Reduce el impacto medioambiental de tus emails

El email es uno de los canales de marketing más verdes, pero, aun así,cada correo que enviamos tiene una huella de carbono. Vamos a intentar entender cuánta energía utiliza la industria del email y cómo reducirla.

Hermes en una moto entregando correo a un buzón

Cuando se trata de proteger nuestro planeta, cada paso cuenta, grande o pequeño. Por eso, ¿qué pensarías si te dijera que el email, a pesar de que parece muy limpio y muy verde, tiene una huella de carbono? 

Hace poco hablamos sobre el marketing verde y el impacto medioambiental de las actividades relacionadas con el marketing. Pero ¿qué pasa exactamente con el email? ¿Cuál es su huella de carbonoy qué podemos hacer para reducirla? 

El Día Mundial del Medio Ambiente está a la vuelta de la esquina, así que es el mejor momento para profundizar en el mundo del email de una forma más ecológica. Vamos a explorar qué factores contribuyen a las emisiones de carbono y encontrar formas en que los profesionales del email marketing pueden hacer su trabajo de formamás verde.

La huella de carbono del email

Empecemos por el principio, ¿de dónde viene la huella de carbono del email? Bueno, pues hay varios factores.

Como cualquier otro canal digital, el email utiliza energía. Entre la producción del hardware, alimentar a los servidores 24/7, la navegación web y la reproducción de vídeos, el mundo de la tecnología utiliza bastante energía, y eso – obviamente – incluye al email.

Según ClimateCare.org, el 3,7 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero están vinculadas al uso de internet. Otro informe de 2020 publicado por la Bren SchoolofEnvironmentalScience and Management en la Universidad de California afirma que aproximadamente el 1 % de la electricidad consumida a nivel global se dedica a alimentar servidores.

¿Y cuánto de todo esto está relacionado con el email? Bueno, es algo un poco más difícil de calcular. La huella de carbono de un email depende de muchos factores. El peso de tu correo, los archivos adjuntos que tenga, el dispositivo que se use para abrirlo, el país del que venga, el país del destinatario, el país donde se almacenen los datos... Todos estos elementos tienen un impacto en la huella de carbono de un email.

Un estudio reciente llevado a cabo por el investigador francés Basile Fighiera muestra que, en la actualidad, un correo con un documento adjunto de 1 MB que se envíe usando wifi emite 3,3 g CO2e. Un mensaje corto sin adjuntos que se envíe a 10 destinatarios emite 4,9 g CO2e.

La huella de carbono de distintos tipos de email según la información recogida por Basile Fighiera. 

Esto puede parecer mucho, sobre todo si tenemos en cuenta la cantidad de emails que se envían a diario, pero enviar y almacenar correos representa solo un 0,2 % de la huella de carbono global de la industria digital. A cambio, por ejemplo, una hora de visualizado de vídeos genera 400 g de CO2e. Esto es una cifra mucho más preocupante si además tenemos en cuenta que se consumen unas 700 000 horas de vídeo cada minuto en todo el mundo.

Teniendo todo esto en cuenta, el email es un canal de marketing relativamente ecológico, pero eso no significa que no pueda o deba mejorar.

¿Cuáles son las principales razones detrás de la huella de carbono del email?

Se envían millones de emails cada día y esto produce mucho CO2. Pero, ¿qué partes del proceso consumen más energía?¿Podemos hacer algo para reducir su impacto en el medio ambiente?

El problema del spam

Una de las preocupaciones principales en cuanto al impacto medioambiental del email es el spam. Los emails no solicitados no solo molestan a la gente, sino que además malgastan energía. Enviarlos, recibirlos e incluso almacenarlos consume energía. ¡Además, hay muchísimos! Imagínate la cantidad de energía que se malgasta en el mundo por culpa de agentes maliciosos.

Por suerte, los filtros antispam reducen la cantidad de CO2e relacionado con estos mensajes a una cifra cercana a 0,3 g, ya que detectan y eliminan todo este correo basura, asegurándose de que estos emails no deseados no se queden almacenados en tu bandeja de entrada para siempre.

El tamaño importa

Si pensamos en la huella de carbono de cada email de forma individual, lo primero que nos viene a la cabeza es el peso del propio email. Cuantos más megabytes, más electricidad hace falta para que viaje por internet hasta su destino. Eso sí, las cifras que indicaban que un email de 1 MB se correspondía con entre 35 y 50 g de CO2e han sufrido una revisión, y ahora parecenestar más cerca de los 3,5 g por cada email de 1 MB, como vimos antes. 

Eso no significa que no tengamos que preocuparnos. El peso de los emails aún importa, especialmente si piensas en cuantos de esos mensajes súper grandes estás enviando. Reducir el volumen siempre va a significar una mejora cuando se trata de cuidar el planeta.

Servidores y redes

Entonces, si el tamaño de los emails en sí mismo no es responsable de la mayoría de las emisiones, la huella de carbono tiene que venir de los servidores, ¿no? Entre el servidor SMTP, el DNS y los muchos enrutadores que tiene que atravesar un email, alimentar todas estas instalaciones tiene un cierto impacto en el medioambiente. Bueno, y el almacenamiento, por supuesto. Todo ello consume energía.

Pues sorprendemente, y en contra de lo que la gente piensa, los servidores no son la mayor fuente de gasto energético en el mundo del email. Es más, son uno de los puntos que menos impacto tienen en el medioambiente, si piensas que la mayor parte de los grandes proveedores de servidores en el mundo, como Google, están dirigiendo sus esfuerzos a asegurarse de que sus centros de datos estén libres de carbono y reciban la energía de fuentes eólicas o solares.

Dispositivos

Aunque probablemente te lo imagines ya, vamos a confirmarlo: la principal fuente de emisiones de carbono en relación con el email es la fabricación de los dispositivos que se usan para enviar y ver los emails. Según el mismo estudio de Basile Fighiera, más del 90 % del CO2e emitido al enviar un email está directamente relacionado con los ordenadores o los teléfonos inteligentes.

Ser responsable al usar y comprar tus dispositivos es probablemente la mejor forma de reducir la huella de carbono de tus emails.

Email Expiration Date: Una idea innovadora para reducir el impacto medioambiental de los emails

Si tenemos en cuenta todos los factores, el email lo está haciendo bastante bien en cuanto a concienciación ecológica. Pero siempre podemos hacerlo mejor. Y justo aquí es donde la iniciativa Email Expiration Date (EED) puede marcar la diferencia.

La idea es bastante sencilla: permitir a los remitentes configurar una fecha de caducidad para los emails que envían, de forma que esos correos se eliminen automáticamente de la bandeja de entrada una vez dejen de ser relevantes. Esto puede ocurrir, o bien porque una oferta o unos descuentos han caducado, o bien porque el contenido del email haya perdido su valor.

A pesar de que la posibilidad ha estado rondando la cabeza de varios expertos del email los últimos 15 años, se ha vuelto una realidad hace poco gracias a la agencia de email y CRM Badsender. La iniciativa EED busca poner de acuerdo a todos los agentes implicados, incluyendo a los proveedores de buzones de email, los ESP y otras partes interesadas, para que la fecha de caducidad del email se convierta en una práctica extendida.

Cómo funciona

Desde un punto de vista técnico, implementar esta solución debería ser bastante fácil, ya que la mayor parte de los elementos están ya desarrollados. Lo explica Jonathan Loriaux, director ejecutivo y fundador de Badsender:

"Podemos configurar una fecha de caducidad en el encabezado del email. La lógica dice que debería ser el remitente el que decidiera esta fecha y mandara esa información a los servidores de correo web y los ISP mediante el diseño de campañas de su ESP, o al desarrollar el email. Entonces el proveedor del correo analiza y ejecuta esa información".

Jonathan Loriaux, director ejecutivo y fundador de Badsender

Vale, pero entonces, ¿qué tipos de emails deberían incluir una fecha de caducidad? Pues hay algunos ejemplos obvios, como campañas promocionales y ofertas flash, por su corta relevancia. Pero claro, hay otros tipos de emails, como las confirmaciones de pedidos o las facturas, que pueden ser valiosos para el destinatario durante un periodo de tiempo mayor. "No estamos tomando ninguna decisión estricta", añade Jonathan Loriaux. "Hasta ahora, solo estamos proponiendo unas guías sobre cómo debería usarse la EED". 

Aún quedan algunas preguntas sin respuesta acerca de la implementación de las fechas de caducidad del email, en su mayor parte relacionadas con el cumplimiento de normativas como el RGPD. Algunos proveedores de correo web franceses están probando en la actualidad distintos métodos por los cuales los buzones de entrada podrían deshacerse de los mensajes obsoletos automáticamente, así que probablemente veamos las primeras implementaciones a finales de 2022.

Los retos

Aún quedan un par de obstáculos por superar antes de que las fechas de caducidad del email se conviertan en la norma. Mientras que los aspectos técnicos parecen sencillos de solucionar, lograr que todos los distintos actores de la industria del email adopten la medida, uno por uno, está ralentizando la implementación de esta iniciativa.

Los diferentes puntos de vista sobre el cambio climático, en particular entre los países europeos y norteamericanos, son también algo a tener en cuenta. Además, para algunos de los grandes implicados, que obtienen beneficios vendiendo espacio en servidores a los usuarios, la idea de implementar fechas de caducidad en los emails supone una amenaza para su modelo económico.

"Si tenemos en cuenta la crisis medioambiental existente, el modelo económico debería llevar a cabo acciones que puede que no sean relevantes económicamente. Todos los que estamos relacionados con el email tenemos que avanzar. Las empresas de correo web y los proveedores de email están empezando a entender este mensaje, en parte por la cultura existente entre los desarrolladores. Aun así, para ciertas marcas es difícil escuchar que no todos los mensajes que envían son relevantes y que deberían tener una caducidad. Trabajar en equipo, con cada entidad aceptando su parte de la carga (en el desarrollo, el testeo y la promoción...) será lo que logre hacer avanzar a la iniciativa".

Jonathan Loriaux, director ejecutivo y fundador de Badsender

Otras formas de convertirte en un profesional del email marketing más sostenible

Si nos paramos a considerar todas las fuentes de emisiones de CO2e del email, probablemente nos veamos sobrepasados. Y aunque la fecha de caducidad del email parece algo prometedor, puede que aún le lleve un tiempo convertirse en la norma.

Así que, ¿qué puedes hacer en este momento como un profesional del email marketing?

Pues para empezar, si sigues las mejores prácticas, ya estás en el buen camino. Y si no, aquí hay un par de pasos que tendrán un efecto notable si los implementas. No solo ayudan al planeta, sino también a tu estrategia de emailing.

Mantén tu lista limpia

Como todo lo relacionado con nuestra industria, un emailing responsable con el medioambiente empieza con una lista de contactos limpia. Tener una lista limpia significa que envías mensajes solo a destinatarios que están interesados en tu contenido. Si además les facilitas que puedan darse de baja si quieren, no malgastarás energía en mensajes que nadie va a leer. Elimina las direcciones bloqueadas, que reboten o que se den de baja.También debes revisar cualquier queja por spam que ocurra después de enviar emails y verificar tu lista de contactos regularmente para mantenerla limpia.

Evita los envíos masivos de emails

Las campañas de envíos masivos que no están dirigidas a la audiencia adecuada no solo son una mala práctica de marketing, también son un desperdicio de energía. Si usas la segmentación para ajustar tus mensajes a distintas personas de tu lista de contactos, reducirás el número de emails que envías, serán más relevantes para tus clientes, actuales y potenciales, y ayudarás al planeta.

Reduce el tamaño de los emails

El siguiente paso sería reducir el tamaño de tus emails. Eso significa reducir el tamaño de las imágenes y archivos adjuntos incluidos en tus campañas para hacerlos más ligeros, lo que consumirá menos energía al enviarlos y almacenarlos.

Prueba tus emails

¿Alguna vez has tenido que enviar un email de disculpa a toda tu lista de contactos después de haber enviado una campaña con un enlace roto o una errata? Todos estos correos adicionales consumen energía y emiten CO2e. Evita tener que enviar estos emails previsualizando tus correos o haciendo comprobaciones antes de enviarlos con una herramienta de prelanzamiento como Email on Acid.

La pelota está en nuestrotejado

Sí, es verdad que el email es un canal de comunicación relativamente verde comparado con los demás, pero siempre se puede mejorar. Y aunque prestarle atención a nuestros hábitos y a cómo interaccionamos con los destinatarios nos va a ayudar a reducir el impacto medioambiental de los emails que enviamos, hacen falta ideas innovadoras que nos permitan llevar a cabo un cambio duradero.

Es por eso que en Mailjet, Mailgun e Email on Acid by Sinch, estamos orgullosos de apoyar la iniciativa Email Expiration Date. Solo tenemos un planeta y todos y todas necesitamos arrimar el hombropara salvarlo. Así que, si te interesa formar parte de la iniciativa EED, visita su página web y únete aquí.

Descubre la iniciativa Email Expiration Date

Aprende cómo pueden ayudar las fechas de caducidad a reducir la huella de carbono de los emails y descubre qué puedes hacer tú para reducir el impacto medioambiental de tus actividades de marketing.

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