Aunque comprar listas de contactos puede parecer una forma fácil de hacerte con nuevos suscriptores y ampliar tu negocio, la realidad es que resulta una muy mala práctica. Tu plan de email marketing debe fundamentarse en tener una lista de contactos que han manifestado claramente su interés por tu marca y tus campañas.

En primer lugar, por muy tentador que pueda parecer comprar, tomar prestadas o copiar listas de correo, va a suponer un duro golpe para tus tasas de interacción, y, en particular, las de aperturas de tus emails. Como a los usuarios no les gusta recibir correo que no han pedido, es muy probable que se den de baja de tus mensajes, pasen de ellos, los eliminen o incluso los marquen como correo no deseado. Esto no solo perjudica los resultados de tus emails, sino que además deteriora tu reputación y la entregabilidad de los mensajes que mandes posteriormente.
Asimismo, hay que recordar que esta práctica no se ajusta al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que dispone que, para contactar con una persona, necesitas su consentimiento explícito. La mayor parte de las veces, los titulares de las direcciones de email que aparecen en listas de contactos a la venta no han aceptado explícitamente que tu empresa se ponga en contacto con ellos, por lo que, si lo haces, estarías infringiendo el RGPD. Ten en cuenta también que la mayoría de los proveedores de servicios de envío de emails prohíben esta práctica en sus políticas de envío, y si incumples estas últimas lo más seguro es que tus emails se vean bloqueados.
Comprar listas de contactos va en contra del RGPD y, de hecho, es una técnica propia de spammers. Aquí tienes un par de recomendaciones más en materia del Reglamento:
RESULTADO
Al desarrollar tu lista de contactos de forma orgánica en vez de comprarla o tomarla de terceros, incrementarás significativamente tus tasas de aperturas, ya que tendrás destinatarios que quieren tus comunicaciones y las esperan.